RECUERDOS   NAVIDEÑOS

Volver a Cibercafé

En un rincón de la sala estaban el arbolito de navidad y el pesebre que con entusiasmo habíamos ayudado a armar a mi madre que con tanto cariño y dedicación lo hacía año tras año.
Mi madre no tenía la habilidad de una artesana en lo que respecta a trabajos manuales, pero cuando nos hacía un disfráz para carnaval o un traje para partricipar en alguna fiesta de colegio era como si Dios se compadeciera al verla tan dispuesta y le hubiera dado la habilidad y destrezas que necesitaba en sus manos pero que sobraba en su corazón.
Así era como con maderas y alambres hacía el esqueleto o armazón del árbol que forraba con papel crepé al que cortaba en tiras largas con infinidad de flecos que cubrirían las ramas y semejarían las hojas. Al fin quedaba armado el pino artificial.
Los adornos también eran hechos por aquellas santas manos guiadas por Dios y aunque el material con que hacía la estrella y el angelito al tope del árbol eran cartón, papel y envoltura plateada de cigarrilos, el efecto del árbol terminado no tenía nada que envidiar a los que hoy se compran en las tiendas.
El pesebre también lo "armábamos" en la misma forma. Un espejo al que se le cubrían los bordes con arena era el lago. Las montañas y la gruta eran también cartón pintado. No faltaban los reyes y sus camellos, los pastores, ovejas, el asno y la vaca. En la gruta la Sagrada Familia y el Niño eran en realidad el verdadero espíritu de la Navidad.
Hoy mi madre vive con la menor de mis hermanas en algún lugar de Estados Unidos y supongo que no faltará en su casa el típico árbol comprado en el "parking" de algún "shopping center" y adornado con bolas de cristal y pienso que ella también recordará con nostalgia aquel árbolito y el pesebre hecho con madera, almbres, papeles y cartón pintado.

    subir